El día 6 de marzo de 2010, a las 11:25 am, en la Clínica CES (Corporación para Estudios en Salud) de Medellín, dejó de existir Hna. Carmen Sofía Pérez Córdoba (Carmen del Espíritu Santo), a los 88 años de edad y 56 de vida consagrada, como Carmelita Misionera, después de 11 días de hospitalización, a causa de una hemorragia gástrica, cirrosis y anemia aguda, debida al fuerte sangrado, que le hizo perder casi la totalidad de la sangre (según concepto del médico), la cual no pudo recuperar a pesar de que se le pusieron varias unidades de sangre. Entró en la Clínica el día 23 de febrero, al día siguiente, después que le practicaran varios exámenes perdió el conocimiento hasta el momento de la muerte.
Hna. Carmen Sofía Pérez Córdoba, goza ahora de la presencia definitiva del Señor, con la pascua anticipada de quienes se mantienen fieles al plan de Dios. Vivía en la comunidad “Nazaret”, Casa de Hermanas Mayores en San Antonio de Prado; donde estuvo 22 años y con gran alegría prestaba servicios incontables a las hermanas, se caracterizó por ser una mujer: sencilla, transparente, callada, bondadosa, fervorosa, de mucha paz y de gran espíritu de sacrificio.
Se había desempañado como auxiliar de enfermería en Frontino y Santa Bárbara, gastó su vida en el trabajo generoso y oculto de los servicios generales, en varias oportunidades, en la Casa Provincial, en el Noviciado, en Turbo y en el Centro de Espiritualidad “Coimbra”, La Estrella, para que las hermanas pudieran anunciar a Jesús, desde diversos apostolados. Como Marta de Betania Hna. Carmen Sofía se afanó y fatigó para que sus hermanas tuviesen a tiempo todo lo necesario, pero a diferencia de ella, sabía sentarse a los pies del Maestro para escucharle y dejarse instruir por Él, se alimentó siempre de la Sagrada Escritura.
Cuando las hermanas le propusieron llevarla a la Clínica, para recibir atención médica dijo: “para qué me van a llevar, yo, ya viví muchos años, hice lo que tenía que hacer, no le tengo miedo a la muerte”. Y sin embargo se entregó a la voluntad de otros y se dejó llevar; allí la vida se apagó rápidamente y fue vestida, el sábado 6 de marzo, en la mañana, de la capa blanca del Carmen, de manos de la Señora del Monte Carmelo, que la presentó amorosamente a su hijo Jesús. Gracias Carmen Sofía, por el gozo de tu vida y vocación realizadas en el amor y la entrega generosa.
Sus exequias se celebraron en la Capilla de la Casa Provincial, Medellín, el día 7 de marzo a las 10:00 am, presidió la ceremonia el P. Alonso Hernández, participaron hermanas de las comunidades del Valle de Aburrá, su hermano, familiares y amigos. La funeraria entregó las cenizas el día 8 a las 9:00 de la mañana y fueron depositadas en la Cripta de la Casa Provincial.