Yo os aseguro: si alguno guarda mi Palabra,
no verá la muerte jamás"
Jn. 8,51
Reseña de Hna. María González
HNA MARÍA GONZALEZ LONDOÑO (del Espíritu Santo), nació el 15 de mayo de 1919, en Sonsón (Antioquia) Colombia, hija de José Antonio González y Laura Londoño, familia numerosa, donde el amor de unos con otros los mantuvo unidos y el amor a la Santísima Virgen se vivenciaba, no sólo por el rezo fervoroso del santo Rosario, sino por la práctica de las virtudes.
Ingresó a la Congregación el día 8 de enero de 1938, pasó al noviciado el día 18 de julio de 1938, profesó el 28 de julio de 1939 e hizo los votos perpetuos el día 20 de diciembre de 1944, en la comunidad de Filadelfia (Caldas) Colombia.
Recibió del Señor Jesús la invitación a hacer del magisterio su tarea siempre querida, soñada, vivida con ilusión, ingenio, cercanía y muchísima calidad humana; se deleitaba cuando sus discípulos aprendían a leer y con ingenio decía: “ya cumplí mi tarea, lo demás lo hacen ellos”. Fue la maestra de quien pudo decirse “Amó tanto su tarea que siempre estaba de vacaciones”. Ejerció el magisterio, en Pácora, Une (Cundinamarca), Filadelfia (Caldas), Sabaneta (Antioquia), Venecia (Antioquia), El Carmen de Atrato (Chocó), Argelia (Antioquia), Dabeiba (Antioquia), Hogar Juvenil Campesino Montebello (Antioquia), San Juan del Cesar (Guajira), Segovia (Antioquia), Turbo (Antioquia).
En otras oportunidades compartió su vida y misión en "Coimbra", La Estrella, Medellín Casa Provincial, San Antonio de Prado y "Monte Carmelo", La Estrella, donde vivió sus últimos días.
La Pastoral vocacional fue para ella parte de su ser de Carmelita, la ejercía de manera silenciosa, convencida, acertada, respetuosa, con ilusión y empeño, nunca desperdició ninguna ocasión, con simplicidad decía: “ya son varios los sacerdotes que acompañé al altar y las jóvenes que conmigo siguen al Señor Jesús”. Le tocó sufrir, “Ante el NO” se ingeniaba por encontrar el aspecto positivo, utilizó el estímulo y la palabra oportuna.
La caridad y acogida a los más necesitados caracterizó a la Hermana María, virtud que la acompañó hasta sus últimos días. Ya en Monte Carmelo, donde se dio el proceso final de su enfermedad, llamó a personas de su confianza para que ayudaran a algunos que solicitaban su ayuda; lo hizo siempre respetando la intimidad de los solicitantes y esta colaboración era integral y corresponsable.
Somos muchas las personas que aprendimos sus lecciones, que agradecemos al Señor su presencia siempre gratuita, sincera, auténtica en nuestras vidas, y el rostro de Jesús, que a pesar de sus debilidades, nos permitió experimentar a través de sus detalles fraternos. La fidelidad con la que ejerció su servicio de Secretaria en el colegio “El Carmelo”, nos habla de corresponsabilidad, trasparencia, finura, gran sentido de pertenencia y constancia hasta el final.
Hna. María murió a las 10:45 am en la Clínica “El Rosario”, Medellín, el día 1 de abril de 2011, después de 15 días de hospitalización; el funeral tuvo lugar el día 2 de abril a las 10:00 am en la Capilla de la Casa Provincial “Francisco Palau”, La Estrella; presidió la celebración el P. Juan José Franco, uno de sus ahijados espirituales. Las cenizas se depositaron en la Capilla “La Resurrección”, “Coimbra”, La Estrella, el día 3 de abril, después de la celebración de la Eucaristía en la Capilla de la comunidad “Monte Carmelo”, La Estrella.
Gracias Hna. María, tu misión evangelizadora, apenas comienza, dejaste la huella que aprendiste del MAESTRO JESÚS sigue acompañándonos e intercediendo para que la misión evangelizadora de la Educación, ofrezca a la juventud el camino de la verdad, la justicia, la paz y el amor que tanto necesita el mundo de hoy.